EMOCIONES FRUSTRADAS
Estoy cansado de sentir emociones frustradas,
comprar angustias dulces y sumergirme en el masoquismo;
cansado de amar en la tierna locura,
cansado de racionalizar mis demencias…
Estoy cansado de escribirles poemas a las mujeres,
siento repugnancia de mí mismo,
cansado de las sandeces humanas;
el amor es estupidez que te hace humano.
Canto las piezas en mi cerebro y las transmito a mi sentimiento,
adocenado / torturador / manipulador.
Quisiera librarme de este cáliz,
cáliz que me lastima y confesar que no estoy preparado para el suplicio.
No puedo ser como ellos,
no puedo gozar con la estulticia, con la vulgar música de su moda,
no puedo ser como ellos, no puedo fingir palabras cautivadoras,
no puedo fingir amores, porque no quiero mentir;
no puedo actuar para ser correcto ni maduro, porque no soy capullo.
No puedo ser preciso en la piadosa mentira, no puedo; no puedo, no porque no quiera, sino porque no soporto la idiotez.
Hombres como yo, aquellos que soportamos los tedios y castigos,
arrastramos en nuestros pechos la desdicha,
hombres gloriosos, porque no someten su lugar por la zafiedad;
hombres que desdeñamos a los burdos capullos,
resignados a la incomprensión… si quieren ser amados, sean como ellos…
Estoy cansado de comprar emociones por cinco soles,
arrebatar canciones mustias a mi ordenador para sentirme mejor;
cansado de, al contemplar a esa mujer, inmolar la poca felicidad que me queda.
¿A quién me quejo ahora? ¿Quién puede consolar mis penas y librarme de la afrenta? Si no existe Dios…si no existe quimera en mi vida…si ella no me ama…
Sombras fatuas de la melancolía,
sombras oscuras de mi odio,
las emociones frustradas.
Estoy cansado de sentir emociones frustradas,
comprar angustias dulces y sumergirme en el masoquismo;
cansado de amar en la tierna locura,
cansado de racionalizar mis demencias…
Estoy cansado de escribirles poemas a las mujeres,
siento repugnancia de mí mismo,
cansado de las sandeces humanas;
el amor es estupidez que te hace humano.
Canto las piezas en mi cerebro y las transmito a mi sentimiento,
adocenado / torturador / manipulador.
Quisiera librarme de este cáliz,
cáliz que me lastima y confesar que no estoy preparado para el suplicio.
No puedo ser como ellos,
no puedo gozar con la estulticia, con la vulgar música de su moda,
no puedo ser como ellos, no puedo fingir palabras cautivadoras,
no puedo fingir amores, porque no quiero mentir;
no puedo actuar para ser correcto ni maduro, porque no soy capullo.
No puedo ser preciso en la piadosa mentira, no puedo; no puedo, no porque no quiera, sino porque no soporto la idiotez.
Hombres como yo, aquellos que soportamos los tedios y castigos,
arrastramos en nuestros pechos la desdicha,
hombres gloriosos, porque no someten su lugar por la zafiedad;
hombres que desdeñamos a los burdos capullos,
resignados a la incomprensión… si quieren ser amados, sean como ellos…
Estoy cansado de comprar emociones por cinco soles,
arrebatar canciones mustias a mi ordenador para sentirme mejor;
cansado de, al contemplar a esa mujer, inmolar la poca felicidad que me queda.
¿A quién me quejo ahora? ¿Quién puede consolar mis penas y librarme de la afrenta? Si no existe Dios…si no existe quimera en mi vida…si ella no me ama…
Sombras fatuas de la melancolía,
sombras oscuras de mi odio,
las emociones frustradas.